Facebook         Twitter        Instagram

Triunfó la democracia participativa en México

Artículo publicado en: Triunfó la democracia participativa en México - La Prensa | Noticias policiacas, locales, nacionales (la-prensa.com.mx)

En los últimos 4 años México ha atravesado por procesos electorales de distinta naturaleza, en los cuáles se tuvo alto porcentaje de participación ciudadana, marcando un antes y un después en la historia de la democracia del país.

En el 2018, Andrés Manuel López Obrador llegó al mandato del ejecutivo federal con 53.19% de los votos y 63.42% de participación ciudadana. La participación en jornada electoral intermedia de 2021 fue de entre 51.7% y 52.5% de la lista nominal, cifra más alta desde los últimos 20 años para este tipo de elecciones. Luego vino la primer Consulta Popular para enjuiciar a expresidentes, que tuvo un 7.11% de participación, muy bueno para ser la primera vez que se llevaba a cabo un ejercicio de democracia directa.

 

El pasado 10 de abril en la primera Consulta de Revocación de Mandato se obtuvo un 17.7% de participación, lo cual equivale a 16 millones 502 mil 636 votos. Con apenas un tercio de las casillas, la ciudadanía se volcó a las calles a participar. Si multiplicamos el número de votos promedio obtenidos por el número de casillas que debieron colocarse, hubiéramos tenido una votación aún más alta que la que se tuvo en 2018.

No caigamos en las tramposas declaraciones de aquellos que intentan desestimar el ejercicio sólo porque los volvimos a derrotar simbólicamente. Basta con recordar los votos que obtuvo el PAN cuando llegó al poder, Vicente Fox alcanzó 15 millones 989 mil 636 y Felipe Calderón 15 millones 284. Recordar también los votos de Meade o Anaya en 2018: 9 millones 289 mil 853 y 12 millones 610 mil 120, respectivamente.

En algunos estados como Oaxaca o Quintana Roo se lograron más votos en la pasada consulta ciudadana, que los obtenidos por los actuales gobernadores de oposición en las estatales del 2016.

El camino hacia consolidar la Revocación de Mandato como un mecanismo para demostrar inconformidad y remover al presidente por medio de una vía pacífica no fue sencillo. Se sortearon toda clase de dificultades. Entre las más graves está la baja difusión por parte del Instituto Nacional Electoral (INE), la limitación del número de casillas que transgredió el derecho constitucional de la ciudadanía a participar y la persecución de quienes se involucraron a profundidad en la promoción del proceso.

A pesar de las adversidades, desde Que Siga la Democracia consideramos que la jornada fue exitosa e histórica. El movimiento de Transformación está más vivo que nunca, los mecanismos de democracia directa han llegado para quedarse, la derecha está desorganizada y sin autoridad moral para ganar la confianza de la ciudadanía.

Hemos demostrado que somos millones quienes apoyamos al actual presidente de México y su proyecto. Ya no hay vuelta atrás y orgullosamente podemos decirles hoy a los opositores: ¡Tengan para que aprendan!

Twitter: @GabyJimenezMX